Saint Lazare
Un tramo de manguera de incendio fuera de servicio. Una lona de camión. Una cámara de bicicleta. En SAINT LAZARE, así es donde comienza un bolso o un cinturón. La marca fue fundada en Francia en 2019 por Capucine Thiriez, quien llegó a ella desde la escuela de negocios y años en la economía social, no desde la moda. Mucho antes de que la palabra upcycling entrara en su vocabulario, ya transformaba cortinas y camisas viejas en ropa. Su punto de partida fue una pregunta sencilla: ¿por qué seguir produciendo material nuevo cuando ya existen recursos de calidad, pasados por alto o apartados?
Cada accesorio de SAINT LAZARE comienza con un material recuperado: cinturones de seguridad, lona náutica, fieltro de tapicería TGV, caucho automotriz, tejido de paracaídas, excedentes militares y más. Cada pieza se limpia, se clasifica y se estudia para ver cómo se comporta bajo la aguja antes de cortarla y coserla. Toda la colección se fabrica en Francia y se confía a tres talleres solidarios (ESAT y entreprises adaptées) que emplean a personas con discapacidad. Técnicas como el teñido de cantos y la costura de silla dan a estos materiales improbables el acabado de auténtica marroquinería.
Como la materia prima es irregular, no hay dos piezas exactamente iguales: un tono ligeramente distinto aquí, una costura que sigue la veta allá. El resultado es un pequeño catálogo deliberadamente atemporal de bolsos, cinturones, pajaritas y joyas, hecho para conservarse y no para sustituirse.
