Hempecable
Algunas cosas simplemente no deben apresurarse. En HEMPECABLE, un bolso empieza por el cáñamo, una de las fibras textiles más antiguas que existen, elegida y no seguida como una tendencia, una fibra que mejora con el tiempo y conserva su identidad con el uso. Todo se hace a mano en un pequeño estudio en Portugal, a una escala deliberadamente reducida, y cada pieza pasa por las manos de la fundadora, desde el primer corte hasta los últimos acabados.
La referencia es el patrimonio textil portugués. Las piezas más trabajadas se inspiran en las bainhas abertas, esas vainicas de hilos tirados desarrolladas antaño sobre el lino y trasladadas aquí al cáñamo, junto con flecos deshilachados a mano y detalles en macramé que vuelven viva una simple superficie tejida. Los interiores se cortan en tejido deadstock, de modo que ningún forro se parece a otro, y los cierres cambian de una pieza a otra: un cordón, una cremallera reciclada o un botón de madera. Etiquetas de corcho y asas de algodón orgánico rematan el trabajo.
Cada bolso lleva el nombre de una mujer de la familia de la fundadora, un homenaje discreto a quienes, mucho antes que ella, hicieron del trabajo manual una expresión de creatividad, resiliencia y cuidado. El resultado es un pequeño catálogo, de unos 21 a 149 euros, desde amplios bolsos de diario hasta compactos de bandolera y un organizador cilíndrico. Como la mano está presente en cada etapa, las pequeñas variaciones forman parte de cada pieza en lugar de ser un defecto.
