անգո
El nombre lo dice todo. Ango viene del latín angulus, que significa esquina, un guiño al ala angulosa que da a las gorras su sello distintivo. Con sede en Les Angles, Francia, la joven marca construye toda su gama en torno a esa única idea: prendas para la cabeza vistas desde otro ángulo. Sus gorras toman sus nombres de deidades galaicas, Bélénos, Ésus y Épona, un hilo discreto de mitología local que recorre una línea contemporánea. Varios modelos, entre ellos Bélénos y Épona, se fabrican en Francia y están tejidos por artesanos locales, y la marca apuesta por tejidos técnicos cuando aportan valor: la Bélénos, por ejemplo, utiliza un tejido repelente al agua y se somete a pruebas durante 200 horas contra los rayos UV para que el color se mantenga con el uso y el clima. Junto a ellas hay una trucker renovada, con una visera redondeada y angular pensada para favorecer el flujo de aire, disponible en Lila, Eucalyptus, Pêche y Marine. Aquí no hay un catálogo inmenso ni renovación estacional; solo una línea breve y deliberada unida por una obsesión: la esquina, el ángulo, el borde que evita que una gorra se parezca a todas las demás.
